Objetos de la publicidad

La publicidad no siempre ha sido audiovisual. Antes de que se inventara el cine o la televisión los carteles ilustrados por artistas gráficos, decoraban calles y comercios. 



Todavía no existían las grandes vallas publicitarias, ni las pantallas de LED pero ya entonces lm marketing utilizaba un patrón a la hora de escoger modelos y representar las realidades, en los que la mujer nunca ha salido demasiado bien parada.
Los productos se venden usando imágenes de mujeres blancas, heterosexuales, con cuerpos irreales y sumisas ante el patriarcado. En los 50 vendían la felicidad en el hogar de Phillips, hoy en día vende la velocidad y el estilo de vida de Alfa Romeo.

                

            Contrólame, protégeme, tócame y lo que tu quieras


En la publicidad solo hay dos opciones para nosotras. O bien ser el reclamo publicitario, ese objeto de deseo que gracias al nuevo coche o deshodorante los hombres tendrán a pares (¡Ojo! Solo las chicas guapas y anoréxicas, si eres fea olvídate de ligarte al del Mercedes.) o bien, ser el target al que se dirige el anuncio.
Esto último significa que toda la publicidad dirigida a las mujeres se trata de productos de limpieza, electrodomésticos  o belleza. Porque las mujeres no tenemos más ocupación que la casa y estar guapa para el marido. Hacer milagros con la grasa y las manchas, planchar aunque no nos apetezca nada y comer mucha fibra y bífidus para regular nuestro intestino. (Ya sabemos que los hombres carecen de intestino, excepto José Coronado)


                
Afortunadamente hay marcas que tratan de cambiar esta imagen y el rol que ocupan las mujeres en la publicidad. Pocas con estas excepciones. En este caso Pantene Filipinas publicó este anuncio hace unos meses que rápidamente se convirtió en viral.  Toda una lección de igualdad y feminismo.



Comentarios

Entradas populares