Las princesas no son inteligentes

¡Esta niña de 7 años está harta de las princesas Disney!




Haciendo zaping por Youtube me encuentro con esta joya que ya acumula más de dos millones de visitas en apenas una semana. Y es que esta niña argentina de 7 años no puede decir más verdades en tan poquito tiempo.

Es sabido por todas que Disney siempre ha tratado a sus personajes femeninos como meros objetos suceptibles de ser rescatados y ayudados a subirse a un caballo. Pocas son las excepciones que se han dado en la factoría de los sueños. Mulán ha sido de las pocas princesas que han empuñado un arma y pateado culos por igual, eso sí, haciéndose pasar por un hombre.


                                                                  Brave, desempoderando princesas


En el verano de 2013 Pixar nos prometía, por fin, una película diferente. Una historia sobre una princesa(Mérida)rebelde que prefiere dedicarse a cosas más interesantes que bordar mantas y ser obligada a casarse con otro príncipe al que no conoce de nada. Hasta ahí bien. 


Recuerdo que estaba pasando ese verano con mi familia de Almería y mis primas pequeñas que rondan los diez años estaban como locas por ir a ver la película de la princesa aventurera. Y yo, la verdad, es que también tenía muchas ganas de ver un personaje femenino tan empoderado y divertido en pantalla. Así que me fuí con la recua de niñas al cine. Sesión de las 20h, primera fila, última butaca, tortícolis asegurada y un millón de niños insoportables y asesinables a mi alrededor. Pero la película, decían, merecía la pena. 

Por supuesto, la visión crítica está activada desde el primer momento y las gafas violetas (metáfora feminista sobre la capacidad de ver las situaciones de desigualdad) perfectamente colocadas. Todo iba bien durante la primera media hora hasta que Pixar decidió que ya debía de ser suficiente, no vaya a ser que las niñas se descarriaran y salieran del cine empuñando arcos y flechas. 

La película termina por volver a los tópicos y la protagonista acaba complaciendo a su madre, que ya no sabía que hacer con ella, y aceptar que lo mejor para la joven es convertirse en una buena princesa como su madre. Correcta, bien peinada y vestida. Sumisa.Al menos le dejan al arco y el caballo.

Lo que comenzó siendo una película con un personaje femenino altamente independiente, empoderado y fuerte termina por ser otro personaje femenino más, maleable y sumiso, que tiene que aceptar el destino que su género le depara. 

Dicen que están preparando una segunda parte y que el camino que quieren darle al personaje de Mérida no pinta nada bien. 


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